SECCIONES

Siguenos en nuestras redes sociales

logo bajanews

BAJA

NEWS

CALI-BAJA NACIONAL INTERNACIONAL DEPORTES ENTRETENIMIENTO VIDA Y ESTILO POLICIACA CIENCIA Y TECNOLOGÍA BUSINESS

Suscríbete

Conflicto EE. UU.-Israel vs. Irán: un mes de combates y consecuencias globales

INTERNACIONAL

29-03-2026


Foto: Web

Foto: Web

Redacción BajaNewsMx
Editorial bajanews.mx| BajaNews
Publicado: 29-03-2026 16:44:53 PDT

La ofensiva inicial de Trump y Netanyahu no logró colapsar a Teherán y ha generado un impacto económico y geopolítico de alcance mundial

A un mes del inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, la expectativa de un conflicto breve se ha desvanecido. Lo que comenzó como una operación limitada para desmantelar el programa nuclear iraní y presionar al régimen hacia el colapso ha derivado en un enfrentamiento prolongado, regional y sin un final claro.

 

Lejos de los pronósticos de “dos o tres días” de Trump, el conflicto entra en su quinta semana con escenarios abiertos: negociación, estancamiento o escalada mayor. Pese a la destrucción de más de 10,000 objetivos y la eliminación de líderes clave, Teherán se mantiene firme y ha reforzado su postura, especialmente la Guardia Revolucionaria, consolidando un poder más militarizado y autoritario.

 

El conflicto ya no es únicamente bilateral. Con la participación de al menos 14 países, ataques desde Líbano y Yemen, y actores no estatales alineados con Irán, la guerra se ha regionalizado y presenta riesgos de escalada aún mayores. Además, la amenaza sobre el estrecho de Ormuz y Bab al Mandeb introduce un factor geoeconómico crítico: interrupciones en el comercio de petróleo, gas y fertilizantes podrían provocar un choque energético superior al de 1973.

 

Los efectos económicos son evidentes: el precio del barril de petróleo Brent alcanzó los 114 dólares, los mercados financieros muestran alta volatilidad y resurge el temor a la estanflación. El encarecimiento de energía y transporte aumenta la presión sobre la inflación y la recuperación económica mundial.

 

En el plano político, Washington muestra señales de ambigüedad. Aunque la Casa Blanca asegura que el conflicto “casi ha terminado”, el despliegue de miles de tropas adicionales indica preparación para una intensificación. Israel, por su parte, ha ampliado sus ataques a infraestructuras en Irán y el sur del Líbano, pero enfrenta limitaciones frente a un adversario territorialmente extenso, resiliente y apoyado regionalmente.

 

Las mediaciones de Turquía, Egipto y Pakistán han logrado avances limitados. Las demandas de EE. UU. y las condiciones de Teherán siguen irreconciliables, lo que reduce las probabilidades de un acuerdo a corto plazo.

 

Tres posibles escenarios dominan la perspectiva: un acuerdo negociado que congele las hostilidades, un estancamiento prolongado con impactos económicos y políticos, o una escalada mayor que amplíe la regionalización y afecte rutas estratégicas.

 

Un mes después, la lección es clara: los conflictos modernos rara vez se desarrollan según los planes iniciales. La guerra entre EE. UU., Israel e Irán refleja la fragilidad del orden internacional actual, la complejidad de los conflictos regionales y las implicaciones globales de decisiones militares que exceden la capacidad de control de sus iniciadores.